13.5.06

trama

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Otro pensamiento para llenar las horas, por ejemplo, es este. Las partes más trascendentes en la trama de una vida son silenciosas. Si la vida es un relato, es un relato para otro. Es el contexto (el mundo, la época, los otros) el que genera una idea interpretante, el que labra un código para leer (o traducir) el texto de una vida. Este texto se transforma con el tiempo, va cambiando de significados y su legibilidad no depende de sí. Si es susceptible de mil lecturas, es porque la sumatoria objetiva de los hechos que componen una vida equivale a cero. La vejez – puedo afirmarlo – no es natural. Mediante el vano artificio de la longevidad, un hombre ingresa en territorios que no le pertenecen: incapaz de vivir, y sin muerte que lo libere, puede darse a la perversión de interpretar su propia vida, a intentar comprenderla. No comprenderá nada – porque no tiene los elementos suficientes, y su miopía humana no le permite vislumbrar más que una parcialidad ínfima – pero sí hará muchos relatos, con los que esperará la muerte. Entregarse a estos ejercicios, por supuesto, implica no vivir. Si yo viviese, no tendía tiempo para estudiar mi vida, ni tendría la distancia necesaria como para cuadrarla bajo la ilusión de un sentido.
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fragmento del cuento: " Néctar de las cosas furtivas "

capítulo XVIII

10 comentarios:

urah dal dijo...

Escoge una vida y piénsala.

Debret Viana dijo...

ok: seguiré sin vivir.

Ana dijo...

Cuán interesante es una vida por sobre su estudio?

Debret Viana dijo...

no lo sé. vivir (la inmediatez de estar viviendo) previene de reflexionar sobre la vida que se vive. detenerse en la desmembración de la vida que se vive, impide vivirla.
lo que no entiendo es por qué me contenta observar situaciones irresolubles.

Anónimo dijo...

¿Abstracción, abstracción por que tanta abstracción la de nuestra razón? ¿leo y leo y resulta que ahora soy un silencio que se arroja a la cara de un portón? ¿mas no recuerdo que antes era un grito de victoria que sonaba desde las altas cimas de la gloria? ¿cual escojo, dimelo abstracción? ¿los ojos o los brazos, la rason o la razon? mejor preguntarselo a nuestro ya conocido amigo, me refiero a vos,sr debret viana, al cual ya conocemos mi razon y yo ¿y mis brazos no? ya se por donde vendrá su respuesta, sr, debret viana, por lo que le pido sea original -sea silencioso.... y tal vez podamos al fin comunicarnos.

Debret Viana dijo...

lo primero que me ocurre cuando me dejan un mensaje así y no firman es un horror hondísimo que exalta mi paranoia.

Anónimo dijo...

¿que ganaría con saber mi nombre? ¿se conformaría con saber que me llamo daniel o nicolas o dante o mirol o ... o ... o ...? Sospecho que lo que le produce un "horror hondísimo que exalta su paranoia" es leer palabras que no lo miman (como lo hacen esas niñas -palabras suyas- que a cada cosita que usted escribe le asaltan con flores y rosas, pero que en definitiva solo exhalan un olor a muerte) Yo le propongo otra cosa, una reflexion sobre la escritura, y no halagos -que por otra parte ya los recibe-y disculpe si lo ofendo, no es mi intención, pero no lo leo para halagarlo (¿que significa halagar a un escritor: decirle que escribe bien, pero ¡a quien le importa escribir bien, se debería buscar la mala escritura para salvarse!)
Ahora que me he explicado puedo decirle que lo seguiré leyendo (y si usted me lo permite seguiré dando mi parecer sobre lo que leo)
Adios
pd. seguiré firmando sin nombre ¿o acaso todos los lectores de su post no son anonimos?

Debret Viana dijo...

firmar con un nombre presupone la ilusión de coherencia.

luego, si la pretensión es organizar un discurso problematizador de la escritura tendrá que hacer de ahora en más, caballero, un esfuerzo notable, que vuelva irreconocible su prosa anterior.

y por último, sí, puede seguir escribiendo cuanto se le antoje. ya he lidiado con un amplio repertorio de maniáticos.

Anónimo dijo...

Usted esta ofendido y no para de insultarme (a su manera) Por lo visto si el discurso no esta dentro de los (sus) parametros es malsano, maniatico, delirante. Permitame recordarle que yo sí soy un maniatico (lo sé) pero mi manía (mi locura) no reside en escribirle a usted, prefiero manifestarla en otras cosas mas importantes, como por ejemplo, en excusarme de escribirle. Ya no me tendrá dentro de sus permisivos comentadores (dentro de sus niñas)
adios... y lñe recomiendo utilizar un metodo mas sutil de desacreditar los comentarios, ya que acusar a uno de maniatico podria ser interpretado como la descalificación de la poesía.

dark in city dijo...

Qué envidia rezuman esos comentarios del anónimo que se refiere a todos los que llegan aquí, como otros anónimos. Es un diletante envidioso, que cubriéndose de palabras "críticas" usa la difamación. Difama a los que leen este blog.
Teme a la muerte sin duda, es un pusilánime que protesta y protesta. Sólo eso. A menos que escriba, y que su escritura sea una pretensión vitalista.