13.9.06

el simulacro de sí



Al principio, ni bien se abran las tapas del cuaderno que es Infimos Urbanos, debería leerse este epígrafe (que exoneraría al texto de mi propia vida y me salvaría de las incisivas voces que tuercen estas ficciones en la biografía de mis penas y desconsuelos)


El poeta es un fingidor;
finge tan completamente
que llega a fingir que es dolor
el dolor que de veras siente.



de Autopsicografía
de Fernando Pessoa
*
Esas palabras son la coartada: la negra tinta que se derrama sobre el papel no es sangre; sino apenas una negrura similar. Una oscuridad exhalada que cuesta parecido.

2 comentarios:

Rain dijo...

Tan transparente, saltando sobre la vanidad de los escritores, Debret Viana. Es por eso, que es imposible desprenderse de su blog u olvidarlo.

Debret Viana dijo...

sería ese el privilegio absoluto, rain: la seducción que se inscribe indeleble en la memoria del lector, vuelto apenas rehén de su propio goce.
si por alguna confusión, sucediese eso con mis letras, sería sublime