24.2.06

carta a una que me dijo que no


Estimada señorita miope;
Considerando tu rotunda y amarga negativa de adherirte a mis voluntades , te deseo
dos puntos

  • que 8 checoslovacos te orinen los muebles,
  • que te crezca una verruga del tamaño de la península de Valdés,
  • que Valdés te demande por plagio,
  • que el estado declare tus fosas nasales como reserva ecológica,
  • que te toquen el timbre cada vez que estés por alcanzar un orgasmo,
  • que todas tus almohadas estén hechas de gelatina,
  • que cada vez que estés en esos maravillosos campos verdes que ansiás, todos los insectos se reunan para vengarse de la humanidad en tu inocente (blanquísimo) cuerpo,
  • que cada vez que necesites comprar toallitas con urgencia, olvides el castellano,
  • que se multipliquen los mosquitos entre tu felicidad y vos,
  • que tus vecinos te traten como si fueses responsable por la suba de impuestos y la inaccesibilidad de la canasta familiar,
  • que cada vez que cierres un libro olvides marcar por qué página ibas y cuando quieras buscar esa página,
  • que el libro se te cierre violentamente mordiéndote la pera,
  • que cuando pases por una verdulería alguna boliviana se empecine en vender tu pera como si fuese una fruta y vos no puedas explicarle que es parte de tu cuerpo porque desaprendiste súbitamente todas las vocales y todo tu lenguaje se parece mucho a un ataque de epilepsia,
  • que cada vez que subas a un escenario, te salga automáticamente una imitación de Marcelo Tinelli y te pongas frenéticamente a comer alfajores y a arrojar pelotas a los espectadores,
  • que en los momentos en que estés diciendo las cosas más importantes de tu vida, pase un camionero y toque una tremenda bocina,
  • que te indigestes con la sola visibilidad de cualquier golosina,
  • que cada vez que llueva te vuelvas loca si no contabilizás cada gota que cayó,
  • que en la facultad los alumnos te confundan con una silla y sienten encima tuyo,
  • que tu páncreas aprenda a hablar, se llame Néstor, sea de Peñarol y te insista para que le relates los partidos, que si no le relatás los partidos, te interrumpa las conversaciones con comentarios maliciosos o sonidos de gases, u otras tribulaciones estomacales,
  • que los sábados te sean como un dolor de muelas,
  • que llegues tarde a todos los cines,
  • que cuando estés en algún teatro te agarre un brusco ataque de estornudos,
  • que te despiertes un día y te hayas convertido en tu propio dedo gordo del pie derecho,
  • que quedes atrapada dentro de un traje de buzo durante 3 años,
  • que todos tus amantes tengan aliento a polenta y pesticida,
  • que cada vez que tengas sexo bruscamente te asalte la imagen mental de Sylvester Stallone vestido de sandía gigante, abrazado a un canguro y entonando el himno nacional de Katmandú,
  • que te cases con un dentista o con un contador o con una ostra o con los tres juntos,
  • que cada vez que quieras seducir a alguien te tosan las orejas,
  • que te crezca una tercera oreja en el ombligo,
  • que el ombligo se mude a tu rodilla,
  • que tu rodilla tenga un conflicto diplomático y la extraditen al Congo Belga,
  • que el Congo Belga asuma que tu persona es un monopatín y te usen como tal,
  • que cada que te pregunten la hora sientas un irrefrenable deseo de bañarte en ketchup,
  • que la voz de tu conciencia te hable en polaco y no le entiendas un pepino,
  • que a todas partes te siga una comunidad de pingüinos y que todo el tiempo te canten las peores canciones de Arjona (que son cualquiera),
  • que tu alma, harta de tu peinado, se vaya de tu cuerpo a vagar por las lejanías, y que use tu tarjeta de crédito para pagarse todo tipo de deleites, y después se radique en Pittsburgh y te mande postales,
  • que una ardilla te cobre como premio en una rifa,
  • que cada vez que subas a un ascensor haya un vendedor de seguros,
  • que cuando vayas al dentista te toque uno que se haya adherido al movimiento surrealista y te componga una incómoda vanguardia en la boca,
  • que cuando vayas a cortarte el pelo, el peluquero sea Van Gogh,
  • que siempre sea lunes,
  • que toda tu ropa interior se vuelva beige y huela a arenque,
  • que nunca te combine la ropa,
  • que todos los apios del mundo se te atoren entre los dientes,
  • que te cobren peaje por bostezar,
  • que tu belleza de angel triste sea decretada como peste bubónica,
  • que aniden en tus bolsillos las polillas de todas las nostalgias, que te acuerdes de mí y te duela, que me busques desesperadamente; que me llames, alguna vez.
*
(- la literatura es una de las formas más elegantes de la venganza -)
_________________________
y sí, es otra fotografía de Debret Viana;

10 comentarios:

El Enigma dijo...

Jejejejeje ¿en serio?, malo malo malo...

Saludos

El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra

Debret Viana dijo...

hay que patalear, de vez en cuando

urahdal dijo...

A un escritor en clarooscuro:

Que te sucedan todos los milagros de carretera y autobús.
Que por fin escribas lo que no sientes ni consientes.
Que encuentres esa pérdida que todos buscamos.

Chisme Cotilla dijo...

La pobre, lo que debe de haberte hecho, que dolor de ella.

Debret Viana dijo...

nunca fue para tanto. simplemente se actualizan venganzas antiguas. las cosas que no se supieron decir conviene arrojarlas a alguna parte, antes de que se vuelvan tumor.

Ana dijo...

Asumo que habrá llegado a manos de la muchacha; hay un par de maldiciones gitanas interesantes...

Debret Viana dijo...

mi pereza me ha impedido organizar algún tipo de gualicho contra nadie. de la muchacha, ni siquiera sabemos si existe. si existe, seguro que las palabras no le llegaron: sólo de esa manera se cumplen los destinos tristes y literarios; es para los otros, para los espectadores y para nadie. pero nunca para aquella imposible precisa y remota muchacha.

metaforica dijo...

jajaja, si remites esto antes de solicitar respuesta dudo mucho que alguien se niegue

Gla´s dijo...

"que siempre sea lunes
...
que toda tu ropa interior se vuelva beige y huela a arenque
...
que aniden en tus bolsillos las polillas de todas las nostalgias, que te acuerdes de mí y te duela, que me busques desesperadamente; que me llames, alguna vez."


jaja pobre de ella!

Anónimo dijo...

Elocuente. Clara influencia Girondina.