29.12.05

No hay caso. La prosa siempre se me escapa. Nunca logro decir lo que quise decir. El texto anterior (el de las fiestas, las máscaras y la muerte) podría ser el comienzo de un relato. Sólo tendría que pasar algo.
Y otra vez estaría resblandome de mí y de lo que pasa.

2 comentarios:

Rain dijo...

Y sin embargo, aquellos resbalones motivan textos llenos de lux y de túneles de la memoria...

Debret Viana dijo...

pero otras tantas veces quedan silenciados en el fondo de la memoria, velados a una imagen difusa que alguna tarde vendrá, inmotivada.
en esta penitencia de la escritura, son tantas las cosas que se pierden.