2.11.10

Esperar en el lenguaje

Escribí un poema. Sobre la muerte. Y sobre mi. Pero no puedo publicarlo porque va a ser relacionado con los eventos de publico conocimiento, acaecidos la semana pasada y aun replicando por todas partes. Voy a tener que dejar pasar un tiempo. Lo cierto, es que no tiene nada que ver con lo que pasó la semana anterior. Es solamente que me gusta Doctor Who. Doctor Who es una serie britanica y comenzó en 1963. El doctor - un alienígena que viaja por el tiempo - fue interpretado por diversos actores. El décimo doctor fue encarnado por David Tennant. Y con el tiempo me viene pareciendo cada vez más un extraordinario actor. Y pasé por una página donde bajo series para ver si había algún capítulo nuevo de Fringe y no había. Pero tenian una nueva serie y vi el afiche y me pareció que era Tennant y entré al post y efectivamente era. Entonces la bajé. Y me hice café y la vi. Vacié medio pote de dulce de leche en el café para hacerme la idea de que estaba en Starbucks - y cuando encontraron el dulce de leche y lo vieron diezmado me pidieron explicaciones y le eché la culpa al gato. En la serie Tennant es un padre de familia. Tiene 4 hijos o 5 y su mujer muere en un accidente de tránsito. No me atraen los dramas familiares. Pero hubo algo de la arbitrariedad de la muerte y de lo maravillosamente bien que actúa Tennant que me toco algo. Y escribí el poema. Que es sobre mí, no sobre la serie ni sobre Tennant. Ni sobre lo ocurrido la semana pasada. Y ahora escribo esto, lo escribo mal, casi como al pasar porque la potencia que hubo en mí se agotó en la ráfaga del poema. Y ahora queda muy poco o casi nada. Pero escribo igual, un poco aletargado, ya pasada la posibilidad del fulgor y la significacion. Un epitafio desganado escrito por un muerto indiferente. Pero lo escribo para alejarme del poema; no para explicarme. Escribo mas bien porque siento pena por no poder publicarlo ahora. Escribo como una de las formas de la espera. No es la primera vez.


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1 comentario:

Abstrakta dijo...

Vacié medio pote de dulce de leche en el café para hacerme la idea de que estaba en Starbucks - y cuando encontraron el dulce de leche y lo vieron diezmado me pidieron explicaciones y le eché la culpa al gato.
no puedo parar de reirme, como no se me ocurrio nunca? lo voy a hacer!

y publique el poema de una vez! de todos modos a nadie (o a poquisimos) les importa la poesia.