24.3.06

primer poema visual

He alcanzado una pequeña máquina fotográfica que, precariamente, filma. Había poco tiempo, y como la calidad básica de los trabajos de Anatomía de los pasos solo era deplorable, me apuré a juntar un par de cosas. Era necesario testear el programa, navegarlo un poco. Quedó, desprolijamente, el primer poema visual de Infimos Urbanos. Más allá del mal timing, nada tiene tan hosco como su banda sonora. Me empeciné en labrar cada parte yo mismo y, dadas las herramientas y el tiempo, lo que quedó fue esto.
Es apenas una leve mirada sobre las metáforas cotidianas. Esas que atropellan al transeúnte pasivo, y de alguna manera le alcanzan, por un instante, la ilusión de una verdad. Se trata de una sensación fugaz, donde las piezas metáfisicas se ordenan en una suerte de cosmos - no razonable - pero asimilable, bruscamente y de una vez. Quien lo padece, suele respirar hondo: tiene, desde luego, algo de vértigo. Capturar un momento así es tarea de cazador de mariposas. Si se lo llega a atrapar, lo más probable, como decía Tom Waits, es que se lo rompa. La banda sonora, en este caso, favorece a que el instante poético se fugue por completo.
Pero en fin.



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Por ser el primer trabajo de edición hecho hasta ahora, ruego que se disculpen el final abrupto, el insulso piano y lo rápido que se van las frases. Se espera que el tiempo lime las asperezas. Y que el caudal que contiene Infimos Urbanos, haga pasar desapercibido a un ejercicio torpe como este.

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El cuadro del castillo rojo, de Goncalves.

Todo lo demás: Debret Viana

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3 comentarios:

Ana dijo...

Movidas las imágenes, tienen cierto encanto que el equilibrio no les daría.
La música tiene mucho ruido; de ser nítida, quedaría muy bien.
Lo demás, el texto, la mirada, la cadencia, absolutamente hermosos. Logra cautivar y desviar el tiempo, eso es lo esencial.
Una sola crítica: haber escrito en renglones, sobre los renglones.

Debret Viana dijo...

no has visto ya mi caligrafía? si no me aferrase de los renglones o entendería nunca nada de lo que se me cae en las hojas.

Ana dijo...

Comprendido, pero sigue siendo mi queja.