22.6.07

infidencias

Nadie leerá lo que aquí escribo; nadie vendrá a ayudarme; si se hubieran impuesto la tarea de ayudarme, permanecerían cerradas todas las puertas de todas las casas, todas las ventanas estarían cerradas, todos estarían en cama cubriéndose la cabeza con la manta, toda la tierra se tornaría en un albergue nocturno. Esto tiene un sentido, pues nadie sabría de mí y si supiera algo, no sabría mi paradero, y si supiera mi paradero, no sabría cómo detenerme, y si supiera cómo detenerme, no sabría cómo ayudarme. El pensamiento de querer ayudarme es una enfermedad que debe curarse en la cama.


draft sobre El cazador Gracchus
Kafka
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portrait of Kafka; de Cuevas

3 comentarios:

Naturaleza desenfrenada (......) dijo...

" Consejeros del enfermo: Quien aconseja a un enfermo experimenta con seguridad un sentimiento de superioridad, independientemente de que éste siga o no sus consejos. De ahí que los enfermos susceptibles y orgullosos odien más a quienes les dan consejos que a su propia enfermedad" (F.Nietzsche-Humano, demasiado humano)

Saludos Debret!

Javier Luján dijo...

¿Quién puede ayudar a otro o quién puede descifrar ese enigma del ser?
Saludos.

laveron dijo...

eso no se cura...por suerte.
un beso!
laura