4.2.07

las letanías iniciáticas


esto pasó

Busqué la literatura como quien entra en la tormenta, para que la lluvia disimule su llanto.
El agua pudrió mis ropas. Infecto como estaba, nadie abrió una puerta para mí. Organicé las lágrimas en textos. Cada tanto, alguien siente que su pena y la mía no son diferentes; y quedo menos solo.

5 comentarios:

Almendra dijo...

(me caés bien)

Javier Luján dijo...

Nunca estamos solos y siempre estamos solos, que incongruencia. Por eso Pessoa se multilplicó, pero nunca acabó de estar solo y murió solo. Ricardo Reis así lo atestigua, que a su vez, murió solo, al año de la muerte de su creador.
Un saludo.

Rain dijo...

Otredades, soledades, sinuosidad, desdoblamientos...

aquí estamos.

Debret Viana dijo...

almendra: (ok)

________________

capitan pescanova: la soledad es la verdad a las que nos negamos, románticamente. Pero volviendo al caso Pessoa, me parece que repite la situación Shakespeareana, solo que sin escenario.

¿Realmente podemos decir que Reis ha muerto?

Debret Viana dijo...

rain: sí, muchacha, parece que todavía estamos aquí.