1.2.11

la mujer perfecta

apuntes dispersos 
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la mujer perfecta carece de  nombre, y es un lugar. a veces, más que un lugar, es un momento. pero ese momento es, en verdad, un hogar. por eso la mujer perfecta es un lugar.  

la mujer perfecta no es una identidad estable, no es algo aferrado a una permanencia. puede que esa mujer no sea la mujer perfecta, y en un instante epifánico devenga en ella.

lo perfecto en la mujer perfecta es una noción desesperada. tal vez la previsión de la intimidad con algo salvaje, la cercanía táctil de una protuberancia de la eternidad, llameante en la obnubilación efímera de la frágil cadencia con la que los cuerpos se acercan y se desencuentran.

sé que la mujer perfecta tiene un lunar. me consta. sin embargo, otras mujeres también tienen lunares.

5b
la mujer perfecta no es tal o cual mujer. es un éxtasis que reside en la mujer. es una forma de desborde y consubstanciación. en determinado punto, y por un breve instante, tal o cual mujer se traspapela en la mujer perfecta, se ausenta en la mujer perfecta.  

6 
una mujer tal vez pueda decir que la mujer perfecta es una perversa invención misógina. puede ser.

7 
la mujer perfecta ocurre. no es algo que puede razonarse ni pactarse. sin embargo, la mujer perfecta puede no ocurrir nunca. 

8
la mujer perfecta debe saber partir. debe reconocer lo fulgurante de su instante, y en el ápice de su destello, desaparecerse. no estar es una de las condiciones de su perfección.

la mujer perfecta debe sembrar delicadamente, como si hiciera otra cosa, la posibilidad de su inminente inexistencia. 
  
9
si la dicha es excesiva, tal vez la mujer perfecta, además de tener el caudal intempestivo de su perfección, sepa cocinar. 

10
entre dos cuerpos dormidos puede rugir, sin más, un llamamiento nocturno. el  universo queda abolido. puede que esto, en la memoria, deje la ilusión de que mujer perfecta ha pasado.

11
en la mujer perfecta algo late. es la respiración del enigma. 

12 
la mujer perfecta no existe.

13
esta bien, la mujer perfecta no existe. pero puede traspapelarse y volverse visible súbitamente, si se dan ciertas variables imprescisables. a mí me pasó. me desperté a las 5am solo en mi cama y caminé al living a oscuras y ahí estaba, la vi entre mis lagañas y la penumbra. esto pudo no haber pasado. esto pueden ser palabras nada más.

14
si pienso en la mujer perfecta, la ignoro. si la busco, no doy con ella. si quiero llamarla por un nombre, la perdí. si tengo ganas de mandarle un mensaje de texto, no comprendí nada de la mujer perfecta.

15 
hay una prueba, que es más bien la confirmación de un milagro. si dos cuerpos dormidos se reposicionan durante el sueño y se enredan inocentemente y forman una sola figura, se vuelven necesarios hasta el punto de ser confundibles con un solo cuerpo, allí hay una isla. y en la isla, puede morar la mujer perfecta. pero todo esto debe darse en el territorio de la inconsciencia, y no sirve buscarlo. los cuerpos durmientes ensayan formas de ensamblarse toda la noche, y rara vez ocurre el milagro, y cuando ocurre nadie lo sabe ni lo recuerda. solo queda el vago reflejo de la comunión del instante. lo  bello, y lo sagrado de lo bello, son ocasiones de lo efímero.
  
16
la mujer perfecta está 
desnuda sentada 
en el 
sofá 
de mi imaginación 
leyendo un comic 
de Alan 
Moore.

17
desnuda es una forma de decir. tuvo la elegancia del detalle, y se puso sus lentes de lectura. 




1 comentario:

Abstrakta dijo...

la mujer perfecta podria quedarse callada ahora mismo.

la mujer perfecta no volcaria sprite sin gas sobre un ipod mientras baila pulp.

pero, tendrá el gesto de
irse a brasil mañana y traer muchas golosinas a su regreso.