8.6.10

estética

Postergar indefinidamente la cognición del objeto, enredar los hilos que conducen al origen, pactar con el extravío, la disolución y la ilusión la cercanía de cada sombra que entrevimos detrás de los velos que nunca escondieron nada, pero fueron solidarios con el sueño: ese es el destino silente que yace en todo: el culto a las apariencias diferidas.

Cabe sufrirlo, o hacer de él una estética.

2 comentarios:

Abstrakta dijo...

impecable as always, pero el [desde el ipod] es sumamente anti-estético,Mr.

Debret Viana dijo...

Muchas gracias, señorita. Pero esa inscripción es involuntaria, y es parte de los costos de aliarse a la tecnología.
Aun así, no sea envidiosa. Ya tendrá uno usted misma.