10.7.06
la imagen delata la nada (de la que la palabra es una coartada, una repetición distractiva)
6.7.06
anexo al último texto (y a otras cosas)
*
i know it´s over (cover) - trash can sinatras cover
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:::
4.7.06
historia de amor lejana
Sin ningún valor
Ahora (ya es tarde)
El respondió:
Si al menos supieras
Entonces sus relaciones fueron todavía mejores que en el pasado. El hombre:
¿Ella no me olvidará?
Ella contestó:
1.7.06
Paréntesis mundial: a por el suicidio de Pekerman
.
30.6.06
civilización (máscaras)
27.6.06
cómo se escribe un diario íntimo
26.6.06
24.6.06
arritmia (La Histeria)
*
Y si todo esto no bastase - mi absoluta descabellada sinceridad para tornarme incomprensible, extraviado -, tengo este diario. La perseverancia en la escritura me asemeja progresivamente a un monstruo. Pero también desplaza a la verdad - la destierra -, y la transforma en ficción. La ficción justifica todo, lo exonera todo (ser ficticio es una de las formas de la redención). La ficción irrealiza todo este conflicto - lo estetiza, lo diluye -: vincula todo lo que estos textos exhiben - toda la mugre, toda la desolación - a una música vertida de mi imaginación: la imaginacón violenta, lasciva, única (!) del autor, el artista (que vive en la tensión de una eterna batalla: domina o es dominado por lo que crea; o crea los nombres con los que señala y organiza las potencias intangibles que lo dominan). Aunque gritase que todo (Todo, TODO) es cierto, nunca me creerían. ¿Cuánto demora mi prosa, mi cada palabra vertida en volverse una pieza ronca del museo de las ficciones estériles; sonido roto disperso entre los vientos? Estoy a salvo.
**
the cure - this is a lie
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20.6.06
the shapes beyond reason are devouring, are devouring
17.6.06
exactitud de los espejos abruptos
14.6.06
paralelamente
12.6.06
intimacy

Distraídamente releo algunos fragmentos de este diario (más que nada porque me sorprende que lleve tantas hojas, que nada se resuelva) y me parece vislumbrar algo como una trama oculta, y un tanto perversa. Los fragmentos, de una manera u otra, exhiben un dolor, un desacomodo, una anomalía, y, a través de estas cosas, yo (este personaje que me volví que dice <yo>
Me pregunto: sufrir, decir me duele, ¿significa siempre dar lástima?
No lo sé: tal vez haya que sufrir, pero no utilizar el lenguaje para comunicarlo. Tal vez haya que no decirlo nunca, o decirlo rebuscadamente. No dejarle otra alternativa al otro más que ver que sufrimos, pero siempre poder decir yo no dije nada.
No lo sé. En todo caso, Nietzsche me delata (hay que “frustrar al dolor de su inocencia)”.
*
del fragmento autobiográfico
Por algún motivo, me contenta desenmascarar ese propósito secreto que lentamente iba perpetrando mi escritura. Bien sé que he elegido un instrumento complejo, sinuoso: es mediante la escritura que abro mi pasado, mi alma. Sé que no puedo dominarlo: que me ofrece la apariencia de que soy yo el que lo está usando. Sé que tengo que cuidarme mucho: cuidarme de (como ahora) no estar diciendo otras cosas que las que quise, cuidarme de no falsear, cuidarme de no mentir (es decir, de mentir bien), cuidarme de decir una verdad relativa, una verdad que no me destruya, cuidarme - sobre todo - de que todas estas palabras no se vuelvan, de repente, literatura.
Tuve que afinar este instrumento, tuve que trabajarlo y extenderlo. Pero hay un punto en que parece que las cosas son más sencillas, que fluyen. Justamente ahí es cuando es preciso estar atento. Si esto fuese ficción, toda traición podría hallar su justificación estética. Como no lo es, tengo que mantener una estricta vigilancia de lo que escribo, y, más que nada, de lo que ya escribí (que enloquece, se combina con otros fragmentos y acaba por engendrar una maquinaria que se volvería contra mí de inmediato, me devoraría). Me resulta cansador: pocas cosas tan arduas como releer episodios hostiles de nuestro pasado, repasarlos una y otra vez. El pasado es caudaloso, pero descreo de su fertilidad. Lo que pueda salir de allí, salvando las ficciones, tienen impresa cierta indignidad.
*
9.6.06
Infimos Urbanos: la administración del deshecho
Baudrillard
6.6.06
el demiurgo
*
Puedo decir: L. no era L. Yo nunca quise a L. sino a una imagen que yo había construido sobre L., un bellísimo fantasma que yo tramé con mis miedos, ansiedades y necesidades, que casualmente reposé sobre el moreno cuerpo de L.
Y si digo esto, ¿qué? ¿Me ayuda? ¿Me sirve? ¿Me exonera, me redime?
Nada.
*
Ni siquiera a esa creación mía pude retener a mi lado. Hasta de mi delirio fui desertado.
*
Ni en la realidad
Ni en el sueño
Yo te encontré.
*
El punto es: no importa a través de qué estructura mire mi vida; siempre podré lograr frases desalentadoras, tristes.
3.6.06
( )
1.6.06
la nostalgia

Una vez un hombre que había estado relacionado con una mujer le envió, años más tarde, estas palabras:
!Si del pasado
30.5.06
las aguas etéreas
principio

___________________28.5.06
génesis del monstruo (la celebridad)

soberbio
egocéntrico
solemne
tanguero
vanidoso
aburrida y tenebrosamente enciclopédico
mujeriego
perverso
- liliputiense mental
- choto
- burgués
incapaz de vivir
quejoso
trasnochado
complejo
autobiográfico
preciosista
cínico
narcisista
difícil
hinchapelotas
elitista
oscuro
vago
malísimo
desmesurado
irreal
lacaniano
anarquista
caprichoso
antirevolucionario
vejete
absurdo
denso
bohemio
hostil
infantil
byroniano (ojalá)
mimado
manipulador
(hacerse el) banana (!)
manipulador
falseador
puto
esquizofrénico
snob
obsesivo
triste a sueldo
amargo
carente de compromiso social
neurasténico
27.5.06
juguete
Siempre hay un momento en que el calígrafo renuncia al significado de las palabras para ocuparse sólo de su disfraz, y reclama para sí el derecho a no saber nada, a no entender nada, a dibujar serenamente una incompresible lengua extranjera.
26.5.06
hemingway al revés
25.5.06
el arte la verdad
22.5.06
21.5.06
3 haikus posmodernos
17.5.06
13.5.06
trama
fragmento del cuento: " Néctar de las cosas furtivas "
capítulo XVIII
9.5.06
la memoria (refrito)
7.5.06
el homeless erótico
Alan Pauls
5.5.06
¿ ?
4.5.06
luz y parálisis (parte de "la ética de la estética)
1.5.06
Debret Viana y el cine
"(...)Damián M. Debret Viana is a literature student at the University of Buenos Aires. His appearance evokes portraits of the great classical composers: visible but elusive genius that only comes to life when the music begins. Turtleneck, pants, and painted fingernails accentuate apetit, wiryframe. The wardrobe matches the fingernails, and the fingernails match the hair-black, long, curly yet precise, explosive stuff that frames his face to elegant effect. Narrow, noble features, alert eyes behind glasses; he is an easy man to remember. (...)"
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