
Si alguien quiere guardar un secreto que aprenda a mentir (tarareo de la Pequeña Orquesta Reincidentes, mientras cruzo, ebrio de melancolía, la madrugada, ) Callar no sirve para nada: callar denuncia que hay algo que no se está diciendo: instala la sospecha. Además, para callar (para callar bien) hay que hacer algo. Uno no puede callar simplemente. Tiene que sustituir lo que no dice con algo más que el silencio, porque el silencio ocupa mucho espacio y se delata solo, y al final es como colocarse un énfasis. Hay que hacer algo: estudiar abogacía, ponerse un kiosko, tener un hijo; lo que sea: hay que parecer ocupado. Yo no tuve más remedio que perfeccionar la mentira: escribir este libro. Si escribo este libro – y digo estas cosas – es porque hay cosas que no quiero decir (tal vez una sola). Escribir es una coartada.
___________
el cuadro: Asesino en la alameda;
de Munch