13.4.10
bit
27.8.07
reververage silente de las sentencias
I
Pero no sé. No sé.
27.3.07
decadentismo estético
"
18.3.07
capitalismo y esquizofrenia
Our history will be what we make of it. And if it where any historians about 50 or 100 years from now, and there should be preserved the kinescopes of one week of all three networks, they will there find, recorded in black and white and in color, evidence of decadence, escapism and insulation from the realities of the world in which we live. We are currently wealthy, fat, comfortable and complacent. We have a built-in allergy to unpleasant or disturbing information. Our mass media reflects this. But unless we get up off our fat surpluses and recognize that television, in the main, is being used to distract, delude, amuse and insulate us, the television and those who finance it - those who look at it and those who work at it – may see a totally different picture too late.
Edward R. Murrow
October 25, 1958
30.11.06
callar así es como estar gritando
August Strindberg
soy un poeta.
trabajo la fibra sutil de la materia;
delicadamente.
me tocó en suerte
una época de bullicio.
me han sustituido
los gestos exacerbados de la industria:
la tv los productos fútiles el alcohol el estruendo eléctrico de guitarras vacías las películas de acción los peinados vestidos adulterios de las celebridades
no me va bien
soy un poeta
digo la música
del interior de las cosas;
destrozo mi cuerpo
para los retratos;
proféticamente.
pero todos
se van a la fiesta me dejan solo
mojando la pluma
en las llagas ...
soy el poeta.
logro del verbo la textura leve de la inexistencia:
si tengo algo que decir, lo hago
hilvanando silencios,
por eso cuando hablo
es tan sutil mi voz
que creen que he muerto
que estoy roto
y se van
donde haya más ruido
yo les digo no
es poesía
pero me rehuyen como si estuviese apestado
(creen
que las cosas se mueven porque están vivas
no saben que todo l o arrastran los vientos
que plantarse
quieto
en la furia de las tempestades
es algo...
algo)
no me va bien
un poeta
descifro la muerte
inscripta
en las ondas satelitales las hamburguesas light los café descafeinados los libros de autoayuda las pastillas para adelgazar crecer pensar coger dormir recordar olvidar
detecto
la punta mojada
de la guadaña
en el deseo falso de las multitudes
que bailan
al ritmo
de la estática
del dial
no me va bien
soy poeta
el destello de mi alma
no interesa a nadie:
vivo en un pueblo adicto
a plásticos
anestesias
lentejuelas
antibióticos
mis poderes lumínicos los uso callado
lleno cuadernos dibujo
en los vidrios empañados
llevo intacta mi vocación al naufragio
no me va bien
soy po... un clown en un tiempo desfasado
un pobre clown
el circo arde en llamas
los animales gritan desde sus jaulas
bailan al ritmo del fuego
se ubican cerca
del aire acondicionado
que demora el calor de la hoguera
debo
hacerme cargo
de la devastación
poeta
clown
etc
(...)
resisto solitariamente
para una época diferente,
sin mí.
25.11.06
progressive fading of reality
/-/
29.10.06
yorke; el retrato posmoderno
Thom Yorke /// Harrowdown hill
*
Temo que ingresaremos en un período audiovisual. Estoy cansado cansado cansado... No es sequía: simplemente el trabajo de pasar las cosas del cuaderno.........Y cada paso, últimamente, es de despedida: me quedan seis meses en Buenos Aires. Letanía. Agobio y nostalgia anticipada... No sé: las cosas tan cuesta arriba... hay que refugiarse de los lobos interiores...
8.10.06
29.9.06
posmodernidad: una definición


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pinturas:
18.9.06
páginas de autoconfesión
Días extraños en los que entro en la vigilia con el lamento de no haber despertado, como Samsa, transformado en un insecto. Siento que esa es la única manera de verme librado de las mezquinas demandas de la realidad, de las fútiles obligaciones cotidianas. Como si solamente amparado en la estructura de un monstruo (un alucinado, un completo enajenado, irreconciliable con la imagen humana y no estos vagos brotes de espástico delirio a los que estoy acostumbrado y prostituyo en literatura) podría silenciar los hilos coercitivos que restringen el pulso de mi deseo y mueven la inerte marioneta de mi cuerpo extenuado por un sino de hastío y desasosiego, forzado a ser quien no quiero, a sostener mi rostro frente a un espejo roto hasta que esa imagen astillada se inscriba en mi sangre. Como si la única fuga – la única respuesta – que puedo articular ante la indeclinable marejada posmoderna fuese tornarme (de algún modo: evolucionar) en un desfigurado, un portador de una atrofia bárbara (babélica) e irreversible, de modo que no quedase en mí rastro – ni físico ni psíquico – que permitiese al orden de cosas recuperarme como súbdito, como persona.
Creo que ya es un poco así: el perseverante y crónico ejercicio de la literatura y el imperio mórbido de una soledad ininterrumpida y patológica endurecen sobre mí un caparazón que aísla y protege (y encierra); y es volverse un poco insecto, un poco monstruo.
*
(Es natural: la exigencia de la escritura impone quemar el propio cuerpo, junto con todas las imágenes del alma: el escritor nunca sobrevive a su obra: arde en ella como en una oscura hoguera de la que solamente puede devenir en monstruo (alguien que sintió la verdad).
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el grabado, de Piranesi (1720 - 1778)
carcere d´invenzioni, plate XIV
5.9.06
la celda impalpable (posmodernidad)

Praxis (desespero)
No hay calma, no hay descanso. El aire que respiramos está lleno de imágenes televisivas, de las ondas que captará el televisor y traducirá en la mascarada de la cultura, el aire está infiltrado de voces que buscan desesperadas el teléfono móvil donde encallar (y reiterar allí el vértigo de su nada). El verdadero silencio ha muerto. Somos bombardeados todo el tiempo. No hay calma, no hay descanso. Estas cosas están ahí, interfieren los sueños, median cuando miramos el horizonte ansiando la grieta donde reposa la paz, acurrucada como un raro pájaro herido. Estos instrumentos nos desterraron de nuestro interior, forzándonos a deambular erráticamente por la vacía exterioridad del bullicio de las tandas publicitarias y las avenidas hartas de luces e hinchadas de automóviles que son siempre – y solamente - la propaganda de sí mismos, de esta forma de puro presente – difunta la memoria, aniquilado el músculo del deseo – que adopta la muerte para disfrazar su pezuña. La invisibilidad de estas armas no implica su ausencia. Al contrario, es esta invisibilidad – esta manera de escenificar su desaparición - la que permite que la invasión sea incontestable.
2
Teoría (autopsia)
El énfasis posmoderno, la exacerbación de sus gestos y de sus rituales responde a su propia muerte. Porque ya no existe necesita la puesta en escena del escándalo de sus maneras, exagerados hasta la caricatura. Justamente como un cadáver, que, insepulto, ridículamente exhibe las marcas de su deceso; y hiede desde sus heridas una negrura irónica cada vez más profunda. Como no hemos sabido parir una nueva forma de vida, es allí – en ese eco deforme – donde vivimos el simulacro de la vida.
4.2.06
soledad posmo
la soledad es
saberse de memoria la arquitectura del edificio de enfrente,
y los horarios
de los camiones de basura,
de los porteros de la cuadra
y de las dos o tres ventanas que todavía tienen luz
cuando es honda la madrugada;
la soledad es
que no sea necesario salir de casa,
es conversar con mi gato
y que mi voz, al principio, me resulte ajena
es
resbalar por los 80 canales de nada
en la televisión;
la soledad es la tinta de mi lapicera,
y las decenas de cuadernos que llené
es despertar en el sofá y saber
que todas las cosas ya empezaron,
es sentir los sonidos del teléfono como el rugido
de un animal feroz y extraño;
la soledad es no saber la diferencia de los días,
es leer cartas viejas,
sí: es leer cartas viejas y que sea inútil responderlas,
es haber aprendido
los movimientos de las sombras de cada mueble de la casa,
es dejarte mensajes en el contestador,
y haber perdido la cuenta de lo cigarrillos que fumé
(la casa volviendose ceniza)
la soledad es escribir textos como éste;
es escribir palabras
con este azul lastimoso;
la soledad
es no recibir ni siquiera spam.
.



